Joyas y fantasmas en el Castillo de Edimburgo

Intrigas, asesinatos, nacimientos de sangre azul y disputas militares: el Castillo de Edimburgo tiene una historia turbulenta y fascinante. Anclado en lo alto de un enrocado volcánico sobre la ciudad, este castillo de siglos de antigüedad es un icono en la silueta de Edimburgo. Y si pierde el norte, el castillo sirve como punto de referencia para orientarse.

Arte Y Cultura

Las joyas de la corona escocesa

El castillo es bastante grande, por lo que necesitará reservar algunas horas para visitarlo. Algunos de los edificios más importantes, incluyendo el Palacio Real, se encuentran en Crown Square. El Palacio Real fue en su momento la vivienda de la Reina María Estuardo, también conocida como María I de Escocia. En la pequeña sala de partos dio a luz a su hijo, el Rey Jacobo VI en 1566. La exhibición Honours of Scotland también puede visitarse en el Palacio Real. Aquí podrá admirar las impresionantes joyas de la corona escocesa, como la corona de 1540 y la Espada del Estado que el Rey Jacobo IV recibió como regalo del Papa Julio II en 1507. Otro elemento especial, es la Piedra del Destino, sobre la que durante siglos fueron coronados los reyes escoceses. En 1950, cuatro estudiantes escoceses robaron la piedra de la Abadía de Westminster en Londres, donde se había guardado desde 1296. Tres meses después, la piedra, o al menos otra muy similar, reapareció. Se transfirió a Edimburgo en 1996. El parecido es asombroso, pero algunos aún dudan si es la auténtica Piedra del Destino.

Túneles ocultos

Edimburgo es una de las ciudades más embrujadas de Europa y cuenta con numerosas historias de fantasmas, la mayoría ambientadas en el Castillo de Edimburgo o sus alrededores. Una de estas historias trata sobre un gaitero que embruja los túneles ocultos que van desde el castillo a la Royal Mile. Cuando los túneles fueron descubiertos hace cientos de años, un gaitero se aventuró a explorarlos. Al adentrarse en los túneles, iba tocando música con su gaita para que la gente del exterior pudiera saber por dónde iba. Pero a mitad de camino de la Royal Mile la música paró. Un equipo de rescate bajó a buscar al gaitero, pero este había desaparecido sin dejar rastro. Se dice que el solitario fantasma de la gaita aún embruja los túneles. A veces se le oye tocar en el castillo o en las calles sobre los túneles.

Ver guía

Destinos sugeridos